sábado, 14 de noviembre de 2009

LOS QUE SOBRAN EN EL SALON



(ACTITUDES DE LOS EXCLUIDOS EN LOS TRABAJOS DE GRUPO EN 1ero y 2do GRADO DE SECUNDARIA)






Por Jesús Agreda Ramírez







Para ningún docente es una novedad que a lo largo del periodo escolar y durante sus clases, a la hora de organizar grupos de trabajo en el aula, siempre existen escolares que se quedan sin grupo o tienen dificultades para encontrarlo. Los docentes terminan obligando a uno u otro grupo para que acepten la inclusión de tal o cual alumno o alumna porque éste(a) no se puede quedar sin grupo. Los “agraviados”, por decirlo así, protestan y exponen sus razones por las que excluyen a sus compañeros. Sin embargo es la autoridad del docente que se impone y, por tanto, deben aceptar, aun que de mala gana, la presencia del excluido.

Siendo ésta una realidad —no menos frecuente—, en la cotidianeidad del aula, se hace necesario prestar atención a las actitudes y pensamientos de los excluidos y de los que excluyen para que en el marco la tolerancia de las diferencias, poder orientar con mayor eficacia a los púberes a fin de hacer posible que en el aula sea un pequeño laboratorio en el que se cultiven las mejores predisposiciones para la cultura de tolerancia y preparar el terreno para la interculturalidad que es la meta mayor.


PRECISIÓN DEL PROBLEMA

En los primeros grados de la educación básica (nivel secundario) es frecuente encontrar actitudes de exclusión en la interacción entre alumnos y alumnas. Dentro de la gama de formas de exclusión que se producen en el aula, nos preocupa, en esta oportunidad, una que se produce solo en el momento de organizar trabajos en grupo.

Ubicándonos desde la perspectiva de los excluidos de los grupos de trabajo, nos interesa, por tanto saber ¿Qué pensamientos se están formando, respecto de sí mismos, los escolares que no son preferidos en la conformación de grupos de trabajo en el aula? Y ¿Cuáles son las actitudes más frecuentes de estos escolares?

Para observar esta situación vamos a ubicarnos en los alumnos del segundo grado de educación secundaria del colegio Deán Saavedra de Huanchaco, específicamente en las secciones A, B y C.





MARCO TEÓRICO

Antes de continuar con la explicación a las interrogantes antes formuladas, conviene hacer mención al marco en que haremos dichas explicaciones. Al hablar de “Los que sobran en el aula” es inevitable remitirse a los conceptos de exclusión y su opuesto, la tolerancia. Es inevitable, también, enmarcarse dentro de la perspectiva que se tiene sobre los estereotipos y prejuicios que son los referentes de esta reflexión hecha desde los acontecimientos que pertenecen a la cotidianeidad del colegio Deán Saavedra de Huanchaco.

Tolerancia.

Existen muchos conceptos respecto a la tolerancia. En esta ocasión vamos a seguir los aportes encontrados en los textos de Kapusinski en el que primero hace un deslinde del concepto en función a cuatro perspectivas (religiosa, política, social y filosófico-científico) para luego presentar la definición del al RAE y finalmente muestra su propia opinión.

El término tolerancia en los últimos tiempos ha adquirido diversos sentidos:

a) Respeto para ciertas doctrinas u obras religiosas (sentido religioso)
b) Respeto a los enunciados y prácticas políticas siempre que se hallen dentro del orden prescrito y aceptado libremente por la comunicad (sentido político)
c) Actitud de comprensión frente a las opiniones contrarias en las relaciones interpersonales, sin la cual se hacen imposibles dichas relaciones (sentido social) y,
d) Flexibilidad, apertura y respeto hacia las razones y teorías contrarias a las propias (sentido filosófico-científico).

Por su parte el Diccionario de la RAE nos señala como sentidos principales los siguientes: “Sufrir, llevar con paciencia, permitir algo que no se tiene por lícito sin aprobarlo expresamente, respeto y consideración hacia las opiniones o prácticas de los demás, aunque repugnen a las nuestras y reconocimiento de inmunidad política para los que profesan religiones distintas se las admitidas oficialmente”.

Volviendo, nuevamente al texto de Kapusinski, se puede encontrar un concepto, al que se le califica de radical, que a la letra dice: “Significa respetar y defender el derecho a la libre expresión de las opiniones y modos de vida, respetuosos de los valores humanos (no se puede ser tolerante con la tortura) de todos, aunque no sean compartidos por otros. Más aún implica aceptación y acogida del otro diferente, con sus creencias, cultura o prácticas”.


Estereotipos

Estereotipo. En sociología, la perpetuación de una imagen simplista de la categoría de una persona, una institución o una cultura. La palabra estereotipo procede de las palabras griegas stereos (‘sólido’) y typos (‘marca’).

En el siglo XVIII este término se aplicó a la impresión de copias de papel maché a partir de un bloque sólido, en el que ya estaba implícita la idea de un origen rígido para reproducir indefinidamente materiales. Walter Lippman, en su libro Opinión política (1922), se basó en este concepto para referirse a las “imágenes en nuestra cabeza” que se resisten al cambio.

El concepto de estereotipo suele ser negativo. Degrada el pensamiento individual hacia una esclavitud o casi esclavitud de formulaciones predefinidas (el bloque de impresión original) que se opone a un razonamiento crítico por nuestra parte o por parte de otros a la luz de experiencias nuevas o diferentes. Aparece anclado en prejuicios, es esencialmente irracional, a menos que pueda demostrarse que la idea original era un resumen exacto y sabio de experiencias anteriores.

En algunas sociedades, los judíos, las mujeres, los negros, los homosexuales o los extranjeros están marcados por un estereotipo negativo y, por consiguiente, sujetos a castigos que llegan hasta el asesinato o el genocidio. La formación social de estereotipos está muy arraigada en la mente humana y, casi con seguridad, tuvo un valor selectivo para la supervivencia en las primeras etapas evolutivas de las sociedades primitivas, en su lucha por el control del territorio y por la cohesión del grupo. Pero en el mundo moderno es una amenaza para el bienestar humano. El principal objetivo político y social de la humanidad sigue siendo la lucha por una sociedad libre, democrática, justa y racional que defienda la igualdad de la mujer y de las minorías étnicas, la liberación de los disidentes políticos y la emancipación de los oprimidos.

Ejemplos nefastos de aplicación de estereotipos y de racismo pueden ser los movimientos fascistas europeos surgidos entre las dos guerras mundiales y el conflicto del apartheid en Suráfrica.
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La organización SOS África, al respecto dice: "Los estereotipos son virus culturales muy persistentes que condicionan, inconscientemente, el comportamiento de las personas, pero con el solo hecho de evidenciarlo podemos desactivar buena parte de los efectos perversos que tienen".
Los estereotipos son negativos, son dañinos para la convivencia, y que por ello todas las instituciones nacionales e internacionales abogan por luchar contra ellos. La lucha contra los estereotipos se torna necesaria para forjar sociedades democráticas en las que el sentido común no permita ese tipo de manifestaciones perturbadoras de la convivencia.

Hay estereotipos dañinos que deben ser enterrados para siempre y dejados fuera de circulación. Es necesario sanear la cultura popular en pro de la convivencia. En una sociedad plural y democrática, es necesario cerrar las puertas y poner fin a los prejuicios y a los estereotipos. (www.sos-africa.org/estereotipos.htm)

Prejuicios.

El prejuicio es una actitud negativa que se mantiene hacia las personas simplemente por su pertenencia a algún grupo, sin conocerlas personalmente. Los estereotipos son creencias excesivamente simplificadas sobre las características de los miembros de un grupo, sin concesión a las diferencias individuales. Tanto si los estereotipos son positivos como negativos, prescinden del pensamiento lógico y del juicio racional y le quitan al individuo el derecho de ser juzgado por sí mismo.
Mientras que el prejuicio es una actitud negativa que abarca tanto pensamientos como sentimientos, la discriminación es un comportamiento dirigido hacia una persona respecto a la se mantiene un prejuicio.

Exclusión

Léxicamente el termino exclusión, deriva de excluir. Que quiere decir: Quitar a alguien o algo del lugar que ocupaba. En sinonimia corresponde a “descartar, rechazar o negar la posibilidad de algo”.

Por tanto para nuestro caso, no entraremos a la teorización sobre las formas de exclusión, sino no ubicarnos más precisamente en la exclusión que se produce en las relaciones interpersonales, específicamente, las que ocurren en un aula de clase en el nivel secundario. Los escolares como reflejo de la sociedad a la que pertenecen, también se agrupan y forman alianzas de cierto “poder”dentro del aula o al interno de sus grupos y por tanto existe un sector a los que se les niega la posibilidad de ser parte de ello, debido a una serie de razones que por lo general obedecen a prejuicios y cuando no, a estereotipos.

El término que abarca todo esto, es el de exclusión social; término acuñado para referirse a las desventajas en las relaciones entre grupos sociales. Y puede aplicarse tanto en la relación entre individuos como, también, referido las sociedades. En el primer caso se refiere a la marginalización o privación de los individuos a ciertos derechos y en segundo caso se refiere a la fragmentación de las relaciones sociales.

La exclusión social se refiere, entonces, a la acción y efecto de IMPEDIR la participación de ciertos grupos sociales en aspectos considerados como valiosos de la vida colectiva.




NUESTRAS AULAS: CUNAS DE EXCLUSIÓN, ESTEREOTIPOS Y PREJUICIOS

Tal como se ha planteado en la parte introductoria y en la precisión del problema que es motivo de la presente reflexión, existe una realidad a la que ninguno de los profesores o profesoras del sistema educativo público o privado es ajeno. Ninguno se atrevería a desconocerlo. Se trata de “los que sobran en el aula”. Y sobre estos alumnos o alumnas que conforman este grupo excluido o poco preferido por los círculos de “poder”del salón, nos ocuparemos en las siguientes líneas.

Al respecto se formularon dos preguntas orientadoras para la presente reflexión. ¿Qué sentimientos y pensamientos se están formando, respecto de sí mismos, los escolares que no son preferidos en la conformación de grupos de trabajo en el aula? Y ¿Cuáles son las actitudes más frecuentes de estos escolares?

Para obtener las respuestas a dichas interrogantes, como es lógico, se tuvo que recurrir a fuentes directas para que nos permita tener información real y actual. Por eso se elaboró y aplicó una breve encuesta a un grupo de alumnos del colegio Deán Saavedra del distrito de Huanchaco, que están comprendidos dentro del grupo de “los que sobran”.

Cuando la culpa y el sufrimiento disimulado se convierten en compañeros inseparables de carpeta.

Los resultados de la encuesta solo hacen confirmar nuestras sospechas, es decir, que nuestras aulas son las cunas en las que se está reforzando la exclusión, los tratos estereotipados y conductas prejuiciosas: en suma, en ellas se está zanjando la intolerancia de las diferencias.



LO QUE DICE LA ENCUESTA

Para los escolares es difícil reconocer su situación de excluidos, por eso que ante la pregunta si alguna vez se han sentido marginados por sus compañeros: éstos responden que rara vez ha ocurrido (60%); sin embargo existe un 30% que sí reconoce el hecho con cierta frecuencia. Por tanto entre los que dicen que rara vez se han sentido marginados con los que sí lo reconocen se forma un significativo grupo que, en todo caso, no niega la exclusión. Como punto de partida, entonces tenemos que el grupo de los que “sobran”sí es verificable. Además, con los datos que sigue dando la encuesta, se puede verificar la cifra antes deducida.

¿Por qué crees que te marginan tus compañeros?









  • Porque quieren que sea como ellos





  • Porque todo lo tomo a la broma





  • Porque soy diferente





  • Por la conducta





  • Porque a veces molesto, soy fastidios o jugamos mal





  • Porque soy desordenado





  • Hago cosas que no les gusta a mis compañeros





  • Porque soy un irresponsable





  • Porque yo les molesto; no les caigo bien





  • No sé.



Como uno de nuestros objetivos es escrudiñar el pensamiento de los excluidos, les preguntamos por las razones que ellos mismo atribuyen a su exclusión. Las respuestas se orientan básicamente en dos grupos: la mayoría cree tener la culpa de su propia exclusión porque afirma que sus compañeros lo excluyen debido a su situación de irresponsables, desordenados y fastidiosos. El grupo minoritario cree, en cambio, que no es por culpa suya sino que son sus compañeros que quieren imponerles condiciones, las mismas que no están dispuestos a acatar.

Para un adolescente se torna difícil aceptar su situación de excluido. Cuando se les pregunta sobre la cantidad de veces en que se ha quedado sin grupo, es decir, que no fue preferido para integrar un grupo, nuevamente las respuestas calculadas se evidencia. El 30% de respuestas afirman que nunca se han quedado sin grupo. El 15% admite que ha sido una sola vez y el otro 15 % admite que por más de tres. Hay en cambio un 20 % de encuestados que guardan silencio al respecto. Este silencio, más los que admiten la situación entre una o más veces, se puede establecer que más del 50% ha sido objeto de exclusión del grupo de trabajo durante la clase.



Los sentimientos:

Este es otro de los propósitos de la encuesta. Por eso le preguntamos ¿cada vez que no te eligen para ser parte del grupo, qué sientes?




Tristeza, desánimo y cólera de sí mismo es lo que sale a la luz. Más del 55% de encuestados reconoce que el acto de exclusión, de la que es victima, les causa tristeza y desánimo.

Junto a estos sentimientos, también aparece la “rabia”contra los excluidores, el resentimiento y los deseos de venganza. Como podrá verse, este marco de sentimientos no es ningún buen augurio para la salud mental de estos estudiantes.

¿Qué consecuencias podrá tener estos sentimientos para la vida personal de estos alumnos y por ende de los futuros ciudadanos, si tales sentimientos se siguen reforzando durante los cinco días de la semana y durante los nueve meses que dura el ciclo escolar?

Por el momento sabemos que el sufrimiento disimulado, junto a la culpa se han convertido en compañeros inseparables de carpeta.


Los pensamientos.


Los pensamientos, es decir, la representaciones que se van configurando en la mente de este grupo de escolares a partir de las experiencias de exclusión en su propio salón de clase, es lo que nos ocupa ahora. En este aspecto, la preocupación es mayor dado que los profesores no detienen su atención en ello ni se percatan de qué esquemas mentales se están zanjando en estos grupos excluidos.

Según la encuesta, lo que queda claro es que en el fenómeno de la exclusión se da, necesariamente, la doble participación: la del excluidor y la del excluido. Por eso es que las opiniones van en ese sentido. Casi la totalidad, de los encuestados (85%) —perspectiva de los excluidos hacia los excluidores— encuentran una explicación para el hecho excluyente, en la actitud de los compañeros, a quienes califican de “creídos” y “espesos”. Estas expresiones denotan la poca tolerancia que se tienen. El estereotipo de sobrados o espesos es una muestra de ello.

Cuando te quedas sin grupo, crees que se debe a:
a)Tus compañeros son unos “espesos”
3
15%
b)Tus compañeros son unos creídos
8
40%
c)Tus compañeros no te entienden
9
45%
Total
20
100

Al calcificar de “creídos”, el término lleva implícito un reconocimiento de cierta envidia; esto es de reconocimiento de lo que se quisiera tener.

Lo anterior, encuentra asidero en la reflexión de los propios excluidos sobre sí mismos. Cuando se les pregunta ¿Por qué crees que te quedas sin grupo? La auto culpa aparece de manera abrumadora. Los excluidos piensan que son inferiores a sus compañeros, pues se reconocen como malcriados, irresponsables, tontos, callados y con pocas habilidades para entender con rapidez; “ellos saben más que yo” afirman. (Véase el tabla 2.)

TABLA 2
Cuando te quedas sin grupo, crees que se debe a:
a) Soy un malcriado
2
10%
b) Soy un irresponsable
1
5%
c) Soy un tonto
2
10%
d) Soy muy callado
5
25%
e) No puedo entender con rapidez
3
15%
f) Ellos saben más que yo.
6
30%
g) Soy mejor que ellos.
1
5%
Total
20
100%

El auto concepto de si mismos es realmente preocupante. Los pensamientos se están distorsionando de manera tal que ellos, en razon de la desagradable experiencia de ser excluidos, se están “discapacitando” en tanto estudiantes y futuros ciudadanos.

Cada vez que tus compañeros no te eligen para ser parte del grupo ¿qué piensas?
§ No me aceptan como soy
§ Que debo estudiar más para que me acepten.
§ Porque no estudio o porque me tienen cólera
§ Porque soy diferente (Por ser poeta de estilo fatalista)
§ Porque se juntan entre juguetones y yo no lo soy.
§ Porque ellos no pueden ser mis amigos.
§ Porque son malos conmigo. No me quieren.
§ Porque si salgo a exponer, ellos me están mirando mal.
§ Debería portarme mejor. No molestarlos.
§ Se interesan más en los demás; no en mí.
§ Porque soy muy travieso
§ Porque soy un buen alumno y que soy ignorado.
§ Todos me odian y no son buenos amigos.
§ Porque no soy muy estudioso.
Sin embargo, junto a los pensamientos motivados por los sentimientos de culpa, hay quienes se creen superiores a todos los excluyentes. Esto que aparentemente sería la autoafirmación de sus diferencias ( “no me aceptan como soy” “soy diferente; por eso no me aceptan” “no soy juguetón como ellos” “porque soy buen alumno”,etc. ) es sin embargo la resistencia al sufrimiento de ser excluido en base al orgullo. Ese orgullo y tirantez en sus posiciones de superioridad que provoca también la exclusión de sus compañeros, en el fondo también le hace sufrir. Y esto también es bueno para la salud mental.

Las actitudes.

Para concluir con el propósito trazado, nos ocuparemos de las actitudes. ¿Que comportamientos se parecían en los excluidos?. Estos también son preocupantes. Según los resultados de la encuesta, la tendencia mayoritaria de los excluidos es hacia la indiferencia frente a problema que se evidencia cuando las del 90% prefiere que los elijan en un grupo antes que salir ellos mismos a organizar un grupo.

¿Cuándo hay trabajo de grupo, esperas que te elijan o sales a organizar el grupo?
a)Yo organizo el grupo
2
10%
b) Espero que me elijan
18
90%
Total
20
100%




Asimismo se aprecia desconfianza. Debido a que en sus pensamientos cada día están internalizando de que no pueden (No creen en sus potencialidades). Junto a la indiferencia y la desconfianza se aprecia una actitud, igualmente peligrosa, es decir la agresividad que se evidencia “los insulto cada vez que puedo, , “los vacilo durante la case” o “les escondo sus cosas”.
¿Por qué esperas que te elijan?
§ Porque si salgo por si mismo dicen que me creo. Dicen que no soy alumno aplicado. Pero no les hago caso.
§ Porque soy muy tímido y me da vergüenza que me "arroche". Prefiero que la profesora me de un grupo.
§ Porque si yo elijo quizás no me hagan caso.
§ Porque no sé si me eligen. Es mejor que ellos elijan.
§ Porque no me gusta organizar los grupos.
§ Porque, de repente, creo que soy mejor.
§ Porque soy tímido.










¿Cual es tu actitud con los compañeros(as) que no te dejan entrar en su grupo?
a)Los “vacilo” durante la clase
4
20
b)Los insulto cada vez que puedo
3
15
c) Les rompo sus cosas cuando no ven
0
d) Les escondo sus cosas cuando no ven
1
5
e) No les “paso la voz”
4
20
f) Los ignoro
5
25
g) No responde
3
15
Total
20
100


CONCLUSIONES

AL decir de Beck, el afecto y la conducta de un individuo se determina en buena parte por la forma en que se estructura el mundo… Sus cogniciones (“eventos”verbales o pictóricos es su corriente de conciencia) se basan en actitudes y suposiciones (esquemas) a partir de las experiencias previas.

En le caso de los que sobran en el aula, sus afectos y sus conductas, van por un camino preocupante. Sus pensamientos, que se forman a partir de la experiencia no grata de ser excluidos, se están deformando. Estos pensamientos o cogniciones deformadas, se expresan en:
No somos rápidos para entender y por eso nos excluyen
Ellos saben mas que nosotros

Dicho en otras palabras se están formando una imagen de poco competentes y están aceptado los prejuicios y haciéndose prejuiciosos. Además están estereotipando a sus compañeros excluidores. Diciéndoles que son malos, creídos y chinchosos. . Por toro lado, endurecen sus posiciones y por orgullo sufren el desanimo y la tristeza de verse solos. La respuesta es entonces agresividad o el deseo de venganza. Por eso los fastidio durante toda la clase (“las personas que me lastiman o que rehacen una cosa mala son individuos totalmente malos o perversos, y yo debo culparlos, condenarlos y castigarlos con severidad por sus pecados y fechorías”. ).

Otro pensamiento que se esta zanjando en lamente de estos escolares es el de “Encontrare que es mas sencillo evitar enfrentar las dificultades y responsabilidades de la vida que enfrentarlas”.

RECOMENDACIONES.

Conocedores de que el afecto y la conducta se determina por la forma de estructurar el mundo, es decir por las estructuras mentales, es necesario que los docentes tengamos en cuenta los pensamientos y sentimientos que estamos ayudando a construir a partir de nuestra propia acción o inacción en el aula.

Los decentes, entonces, tenemos la gran responsabilidad de desterrar de nuestra estructuras mentales los estereotipos y los prejuicios. Un docente libre de estereotipos y prejuicios, se hace menos intolerante y excluyente. Si esa condición se cumple entonces, se estará avanzado hacia la democratización de la vida ciudadana a y por ende a la construcción de la tolerancia.

Cada docente deberá aprestar atención a los excluidos y a los excluidores y en bases a su experiencia y manejo teórico básico sobre la tolerancia actuará con prudencia. Su actuar puede prevenir un posible resentido social, un desequilibrado emocional o un acomplejado o tal vez un frustrado mas en la sociedad.

La visión de la realidad de nuestros colegios desde la perspectiva de la interculturalidad es la clave para afrontar estos problemas. En Huanchaco y en el Perú, la población es colar solo es le reflejo de la diversidad característica de país y por tanto se tiene que tener en cuenta en el quehacer pedagógico. Eso es un imperativo.


REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

§ Adolfo Figueroa. Teofilo Altamirano. Dennos Sulmont. Exclusión Social y Desigualdad en el Perú. Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. OIT Oficina Regional para América Latina y el Caribe. Lima Perú. 1996.
§ Luis Fernando Chueca. Diversidad cultural. CEAPAZ. Naciones UNIdas. Lima Perú. 2001.
§ Diane E. Papalia y Rally Wendkos Olds . Psicología. McGRAw-hill de Mexico. 2001.
§ Bruce E. Comps Ian H. Gotlib. Introducción a la Psicología Clinica. MC Graw Hill Mexico 2001.


ANEXO
ENCUESTA

Instrucciones:
A continuación vas a encontrar dos tipos de preguntas: unas en las que deberás escribir la respuesta en los espacios punteados y otras en las que deberás marcar la letra que contenga la respuesta más cercana a tu manera de pensar, sentir o actuar.

1) ¿Alguna vez te has sentido incomprendido o marginado por los compañeros de tu salón?
§ Muchas veces
§ Rara Vez
§ Nunca
2) La veces que te has sentido marginado ¿por qué te marginan?
………………………………………………………………………………………………………………….

3) ¿Durante las clases, cuántas veces te has quedado sin grupo?
……………………………………………………………………………………………….
Sentimientos:
4) ¿Cada vez que tus compañeros no te eligen para ser parte del grupo, qué sientes?
a) Tristeza
b) Rabia contra ellos
c) Cólera de mí mismo
d) Desánimo
e) Deseos de venganza
f) Resentimiento
g) Otro sentimiento……………….
Pensamientos:
5) ¿Cada vez que tus compañeros no te eligen para ser parte del grupo, que piensas?
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
6) Cuando te quedas sin grupo, crees que se debe a:
a) Tus compañeros son unos “espesos”
b) Tus compañeros son unos creídos
c) Tus compañeros no te entienden
7) Cuando te quedas sin grupo, crees que se debe a:
a) Soy un malcriado
b) Soy un irresponsable
c) Soy un tonto
d) Soy muy callado
e) No puedo entender con rapidez
f) Ellos saben más que yo.
g) Soy mejor que ellos.
Actitudes
8) ¿Cuándo hay trabajo de grupo, esperas que te elijan o sales a organizar el grupo?
a) Yo organizo el grupo
b) Espero que me elijan
Si tu respuesta ha sido (b), entonces:
9) ¿Por que esperas que te elijan?
………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………
10) ¿Cual es tu actitud con los compañeros(as) que no te dejan entrar en su grupo?
a) Los “vacilo” durante la clase
b) Los insulto cada vez que puedo
c) Les rompo sus cosas cuando no ven
d) Les escondo sus cosas cuando no ven
e) No les “paso la voz”
f) Los ignoro